Para hacer la crónica del curso, creo que lo mejor es poner el comentario que nuestro Profesor, Jacinto Herrador, ha hecho en la página web de nuestro club. Son palabras muy sinceras y resumen a la perfección tanto el curso como la parte humana del mismo.
Tenía la intención de comenzar la crónica haciendo referencia a las excelencias del Curso, su valoración técnica, el excelente trabajo de todos los practicantes y su comportamiento ejemplar dentro y fuera del ”Dojo”.
Todos seguimos las directrices marcadas por nuestro Maestro y Director Técnico de nuestra Asociación, Tomás Sánchez, desgranado técnica a técnica el Método Nacional de Aikido; trabajando los conceptos base que más tarde se han de aplicar en los exámenes de grado Dan. El maestro hizo mucho hincapié en esta ocasión, a parte de la cuestión técnica, en el hermanamiento que suponen estos cursos y los lazos de amistad y compañerismo que se crean en ellos.
Pero esta vez quiero hacer especial mención a mi querido equipo, sin los cuales todas estas excelencias no serían posibles. No he de enumerar los esfuerzos que supone poner en marcha estos eventos donde a pesar de las dificultades que siempre se presentan, ellos están siempre ahí. Muchas gracias a todos ellos; esto sí es aikido.
Bueno después de ponerme tierno con los míos, recordar también que se celebraron exámenes de grado Dan, los cuales fueron superados con éxito por todos lo que se examinaban. Mi opinión personal es que en líneas generales fueron unos exámenes muy buenos, con gran entrega de todos lo examinados, buena preparación física y técnica. Mi más sincera enhorabuena a todos ellos.
Agradecer a todos los compañeros-amigos aikidokas que año tras año se acercan por nuestra ciudad a practicar y disfrutar de un fin de semana, aunque eso si, siempre bien “fresquito”.
Un abrazo a todos y unas felices fiestas, que el año que viene nos traiga más aikido del bueno.
Jacinto Herrador
www.aikidoirimivalladolid.es
Escrito por iaidoyaikido 

i caso ya son quince los años que llevo junto a Jacinto, casi como un matrimonio, le digo a veces y él me responde con esa sonrisa picarona que tanto le caracteriza. Quince años de clases, viajes, caídas y repeticiones de técnicas, en una palabra, de Aikido, por eso, sabia que era un día importante para él y junto a el estuvimos gran parte de sus alumnos de Valladolid, así como compañeros venidos desde Madrid, León y Cantabria, a ellos, muchas gracias por su asistencia.


















