Cronica I Copa de Asturias de Iaido

Eran las ocho de la tarde del viernes 9 y ya éramos un grupo bastante numeroso sobre el tatami del gimnasio Oviedo Sport. Los participantes que ya se conocían de otros encuentros se saludaban con afecto. Robert Rodríguez, vestido con su impecable hakama gris con el emblema de la escuela Sui O Ryu, los saludaba uno a uno, incluidos los que no le conocíamos e íbamos llegando poco a poco. Robert es un tipo delgado, serio. Se mueve con agilidad y armonía. Transmite autoridad y dominio de sí. Y, qué duda cabe, impone respeto.

los de Valladolid

Después del calentamiento, y durante el entrenamiento, se pasea entre los participantes observando, deteniéndose de tanto en tanto para corregir una postura, o un gesto. Cuando se para con alguien todos sabemos que le dirá lo que tiene que corregir y le hará repetirlo hasta estar seguro de que entendió la explicación y ha tomado nota de la línea de trabajo a seguir. También sabemos que tarde o temprano se parará a nuestro lado y nos dirá algo: ningún participante pasa desapercibido para él. La enseñanza del iaido es muy individual, pero hay algo más: la ejecución de las katas en grupo tiene algo especial. La palmada que da inicio al ejercicio, la respiración, la quietud contenida, el inicio del movimiento, cada uno con su ritmo interior… A ratos parece que unos esperan a otros, pero lo cierto es que cada uno está concentrado en su acción y, a la vez, es tremendamente consciente del resto. Las katas en grupo tienen una energía muy especial…

Estefanía

Si el viernes éramos muchos, el sábado a las diez habíamos pasado a ser multitud. Sobre el tatami del gimnasio se podía colgar el cartel de completo. Robert, de muy buen humor, comenzó el calentamiento sin el sable, debido a lo numeroso de los participantes.

Félix

Félix

Orden y armonía. El ambiente era de trabajo, pero distendido, alegre. Cuatro filas, cuatro grupos, por grados de experiencia, de maestría. Y comienza el trabajo de verdad. Robert va dejando caer explicaciones, aclaraciones, a cada paso. Cuando entiende que una explicación puede ser interesante para todos, hace parar al grupo y nos invita a todos a acercarnos a escucharla. A veces uno de nosotros, siguiendo sus indicaciones,  hace de atacante. De esta forma se entiende mejor el movimiento. Se ve muy diferente cuando tienes a alguien delante de ti… Entiendes el porqué… Hace repetir un gesto o un movimiento a todos los integrantes de un grupo.

Parece que todos guardamos los errores para estos encuentros, para que él aclare, corrija, sintiendo el privilegio de tener cerca de un sensei como él, indicando, animando y motivando la práctica de un iaido cada vez mejor… A veces es la punta del sable, o la postura del cuerpo, es el gesto, es la muñeca, es el pié, son los brazos, es el movimiento, es el ángulo del desplazamiento, es el espíritu…Todo cuenta, todo es mejorable. Y hay que seguir.

foto de grupo

Acabamos exhaustos la mañana y volvemos al hotel hambrientos. Dos horas para comer y descansar y cambio de escenario: el polideportivo de Colloto.

Aquí si que hay espacio. Hacemos una fila interminable, que va de lado a lado del recinto. El tono de Robert parece más marcial en este lugar, quizás porque tiene que dar las órdenes con más voz para que todos le oigamos. Repartidos por toda la superficie del recinto el espectáculo de todos los participantes ejecutando las katas al tiempo es impresionante, y contiene mucha belleza. De nuevo divide el grupo. Los más avanzados con él. Los demás con Alfonso Estrada, el organizador del evento. A practicar.

Pablo

Unos cuantos se preparan para los exámenes de grado kyu,. Robert los lleva aparte y les explica la mecánica del examen, las maneras, las órdenes, los gestos. Pide a los aspirantes que realicen el reishiki, una kata y reishiki final. “La etiqueta”, les dirá, “es muy importante. Los que os enseñan tienen que tomar nota. Es muy importante. Es también una kata, no un mero trámite. Como es el reishiki, será el resto del ejercicio.”

Es el momento de los examenes. Todos los que se examinan están nerviosos, pero a la hora de realizar el ejercicio apenas se les nota (o eso parece). Al acabar, uno a uno reciben sus nuevos grados, junto con unas indicaciones de lo positivo o negativo que hayan visto. Todo es importante a la hora de motivar para seguir trabajando. Al acabar los exámenes se le ofrece un regalo a Robert, una preciosa caligrafía con el nombre de la escuela Sui O Riu, y nos hacemos la foto del grupo antes de marchar al hotel.

A la mañana siguiente, muchas caras de sueño. El último tirón, a calentar. Saltos. Los brazos son los que tiran del cuerpo, o así debería de ser, si el cuerpo y las piernas no pesaran tanto… Y luego, más katas y más correcciones. Esta clase es más corta, porque hay que preparar el torneo. Todos compiten, cada uno en su categoría. Los jueces, los propios participantes de más grado, que tienen que aprender a arbitrar. Robert enseña el protocolo, señala las diferentes situaciones, y simula algunas, para regocijo de todos. Dos grupos. Los árbitros se turnarán en los diferentes papeles.

jueces durante la competición

Comienza el torneo. Mientras los dos primeros participantes combaten al mejor de tres katas, los dos siguientes se saludan y hacen el reishiki como preparación. Los jueces sujetan sobre las rodillas sus banderines. Uno blanco en la mano izquierda y uno rojo en la mano derecha. A una orden del árbitro los banderines se levantan y emiten su veredicto, que el juez corrobora. Poco a poco, se van eliminando participantes. Se celebra a los ganadores con un cálido aplauso, pero aquí todos ganan, nadie pierde. Hay algo de tensión, pero es más como un juego. Todos los competidores son amigos. Tras repartir los premios, Robert nos dirige unas palabras: “La competición no es muy importante en iaido. Pero es necesaria para tener ese grado de expectativa, de miedo, de nervios, de concentración. Es difícil valorar la técnica, porque cada uno ve una cosa. Un juez ve una mano mal, otro ve un pie bien. Lo que importa es el espíritu, el zanshin, el espíritu con el que se compite. Por eso la competición es importante, porque es el momento de sacar ese espíritu.”

ganadores de la competición

Los ganadores de las diferentes categorias son:

Categoría hasta 2º Kyu:
1º Puesto  Annabel Madero                             Cataluña
2º Puesto José Enrique Otero                          Asturias
3º Puesto Javier Garzón                                    Madrid
Categoría 1º Kyu – 1º Dan
1º Puesto Miguel Ángel García                        Ciudad Real
2º Puesto  Oscar Ibáñez                                    Madrid
3º Puesto Rafael Pina                                        Valencia
Categoría 2º Dan – 3º Dan
1º Puesto      Alfonso Estrada García               Asturias
2º Puesto  Miguel Ángel Gómez                      Madrid
3º Puesto  Manuel Quintela Pumares             Asturias
Alfonso y Félix

Alfonso y Félix

El premio “fight spirit”, al mejor espíritu de lucha fue para Félix Ares, nuestro compañero e instructor en Valladolid. Lo recoge con una sonrisa enorme, la del que está encantado con el inesperado reconocimiento…

Se hacen las fotos de rigor con los premiados, y todos celebran los buenos momentos vividos juntos. Comienzan las despedidas, los abrazos, los anuncios de nuevos encuentros… Hay ganas de más.

Siempre hay ganas de más.

Estefanía Arribas Leal
Iaido Valladolid
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Una respuesta a “Cronica I Copa de Asturias de Iaido

  1. Una buena crónica Stefi.
    Un beso muy fuerte

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