II Jornadas de Iaido en L’Eliana (Valencia). Crónica del curso

II Jornadas de Iaido Villa de L’Eliana, Valencia, junio de 2011….

La carretera acusaba el denso tráfico de salida del fin de semana. Los cuatro
componentes del equipo de Iaido Valladolid que habíamos decidido participar en
las II Jornadas de Iaido Villa de L’Eliana, charlábamos alegremente en el coche,
camino de Valencia, ilusionados a pesar de la distancia y del esfuerzo físico que
sabíamos que supondría el curso. También, en honor a la verdad, nos animaba la
perspectiva de saludar y compartir momentos con amigos de otros lugares, de
probar la piscina del alojamiento y, cómo no, la paella valenciana.

El grupo de Iaido Valladolid con Robert Rodriguez Sensei

Llegamos a la hora de la cena. El resto de compañeros que habían podido acercarse cuando empezaba el programa de la jornada, no sólo habían tenido una sesión de entrenamiento por la tarde, sino que ya se habían dado un chapuzón en la piscina…

En la mañana del sábado, y mientras nos dirigíamos al comedor a desayunar,
pudimos apreciar la belleza del lugar, un amplio complejo educativo rodeado
de jardines y con unas instalaciones estupendas… Ya hacía calor, pero no era
excesivamente agobiante. El polideportivo acristalado lucía sus mejores galas:
las banderas de España, Francia y Polonia, y tres enormes carteles, con imágenes
japonesas, que ambientaban mejor que ninguna otra cosa el encuentro: el cartel
del primer encuentro en L´Eliana del año pasado; el de este año, con una imagen
de un guerrero samurai diferente al del año pasado, y un tercer cartel, ilustrado
con un detalle de la famosa Gran ola de Kanagawa, de Katsushika Hokusai, con la leyenda superpuesta y el mon de Sui Ô Ryu.

Foto de grupo (cortesía de http://www.iaidoasturias.es)

Éramos más de cincuenta personas en el pabellón. La sesión comenzó con el saludo al sable, la etiqueta inicial que no debemos olvidar y que nos tenemos que esforzar en perfeccionar, sin dejarnos arrastrar por la rutina o restarle importancia. Luego el calentamiento, organizado, y un importante trabajo de kihón, básico para mejorar la ejecución de las katas de ZNKR. Luego, nos distribuimos para trabajar por parejas, siempre un veterano con alguien que lleva menos tiempo. Uno de los mayores alicientes de los cursos es la posibilidad de practicar y aprender con otros compañeros, los cuales, sin abandonar el ZNKR formal, nos dan siempre su visión particular de los detalles en los que fallamos. Es estupendo comprobar que todos aprenden y después enseñan el mismo iaido y que dentro de su homogeneidad siempre hay espacio para el aporte personal en la actitud, el timing o ritmo, los pequeños gestos… Cada iaido es el mismo y al mismo tiempo, diferente, como todos los que lo practicamos.

Robert nos tenía preparada varias sorpresas ese fin de semana: la primera de ellas, una iniciación general al koryu. Para muchos esta sería la primera vez en trabajar las katas de la serie Go Yo, de la escuela Sui Ô Ryu, escuela a la que pertenecían la mayoría de los presentes y a la que aspirábamos a formar parte muchos de los practicamos y disfrutamos del ZNKR. La sesión de la mañana llegó rápidamente a su fin, y todos nos fuimos a disfrutar de la ansiada recompensa: ¡¡la piscina!!. Y un poco más tarde, claro está, la paella…

Estefanía
Estefanía

Por la tarde, después de la estupenda comida y un tiempo de relax, seguimos
con la iniciación al koryu, practicando las primeras katas y disfrutando de visión
de la ejecución de las siguientes, que siguiendo las indicaciones de Robert, los
participantes más aventajados iban realizando, mientras los demás observábamos.

Félix y Alfonso

Como siempre, las indicaciones de Robert son precisas. No se cansa de recordarnos la importancia de la mano izquierda y de ese gesto, que puede parecer menos importante que desenfundar el sable, que es el gesto de saya biki, fundamental para la correcta ejecución de todo kata. Además del trabajo de katas de la primera serie, empezamos con el trabajo de Kumi Iai, cambiando el iaito por el bokken. De nuevo un trabajo duro de posición, distancias, timing… Y después, uno por uno, los que lo aprendíamos por primera vez fuimos pasando por el maestro Rodríguez, con los nervios de estar frente al sensei y ante la atenta mirada del resto de los compañeros, aunque todos sabemos que están ahí para apoyar en el avance de los más novatos.

Fernando y Robert Rodriguez Sensei

Como le gusta recordar a menudo a sensei Rodríguez, cuando el alumno mejora, mejora el maestro. Robert aprovechó para insistir en la necesidad de conocer y ejecutar correctamente los kamae y no sólo utilizar las katas para practicarlos, sino conocerlos por sí mismos y perfeccionar su correcta posición.

Con todo este trabajo la tarde había empezado a caer, pero aún faltaba algo más:
una pequeña sesión de exámenes. Con un jurado de cinco personas, todas de
Francia y Polonia, los siete participantes en el examen realizaron cinco katas de
ZNKR, superando todos ellos la prueba. El momento de dar los grados es también un momento para aprender, como la importancia de los ángulos correctos de corte, o la tranquilidad a la hora de hacer los katas cuando se lleva poco tiempo, y aún queda tanto que practicar…

Miguel Angel y Robert Rodriguez Sensei

La noche del sábado se convirtió en la celebración de ese fin de semana, con
cumpleaños de Tamara, la hija de José Peñalver, nuestro anfitrión, acompañada
por un pequeño montaje de fotos de ese mismo fin de semana, y la posibilidad
de cantar, bailar, o tomar una copa en la terraza del restaurante, charlando y
compartiendo risas con los compañeros, también los de otros países… Es curioso
como en estos encuentros no hay nunca ningún problema para entenderse y pasar un buen rato…

La mañana de domingo se destinó a repasar lo aprendido el día anterior. Los más avanzados nos hicieron una preciosa demostración de las diferentes técnicas y katas de koryu que se pueden llegar a conocer con trabajo y constancia. Antes
de terminar el entrenamiento, aprendimos una kata de kumi iai más. Y una
última sorpresa: la firma del compromiso con la escuela, keppan, para algunos de nosotros. Para mí firmar keppan en este curso ha significado un paso más en el compromiso con esta disciplina y una oportunidad que agradezco enormemente de seguir aprendiendo este noble arte. Quiero dar las gracias al maestro Robert Rodríguez, por sus enseñanzas, siempre inspiradoras; a mi instructor, Félix Ares, por su dedicación y entrega para que sigamos mejorando, y a mis compañeros de equipo, en especial a Fernando y Miguel Ángel, que estuvieron en Valencia, y a los que no pudieron venir, por todo el apoyo recibido. Sin todos ellos, no habría sido posible disfrutar de la emoción de ese momento que es la firma de keppan.

Estefanía Arribas firmando el Keppan

Y por supuesto, no quiero terminar esta crónica sin dar las gracias a todo el
equipo de gente maravillosa de L´Eliana por su hospitalidad, cordialidad y buen
hacer. Ellos han conseguido que su curso sea ya una cita ineludible cada año. Y
esperamos, sin ninguna duda, volver el año que viene…

Estefanía Arribas Leal

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Una respuesta a “II Jornadas de Iaido en L’Eliana (Valencia). Crónica del curso

  1. Fernando G Genovés

    Buena crónica!! y buenas fotos….El año que viene volveremos

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