Archivo de la categoría: Aikido

El Aikido es un arte marcial de origen japonés. Arte de combate que permite defenderse sin armas contra uno, o varios adversarios armados o desarmados. La diferencia fundamental en relación a las otras artes marciales estriba en que busca disuadir al adversario y neutralizar su intención agresiva, más que derrotarle.

El practicante de Aikido utiliza, como en el Judo, técnicas de proyección y de inmovilización para desequilibrar o dominar a su adversario; puede también acompañar sus movimientos de una serie de atemis, es decir, golpes, como en Karate, en puntos vitales del cuerpo. Pero a diferencia del Judo y del Karate, que son disciplinas deportivas sometidas a reglas muy estrictas, el Aikido se mantiene como un arte marcial que excluye toda idea de competición. Su ejercicio también incluye armas como el Bokken y el Jo (sable de madera y bastón corto japonés) de los cuales se atraen los desplazamientos base.

Como en otras artes marciales, las clases de Aikido se desarrollan en una sala de entrenamiento llamada ‘Dojo”, cuyo suelo está recubierto de un tapiz destinado a amortiguar los golpes; sus dimensiones han de permitir los desplazamientos de forma adecuada. Pero lo que confiere a la sala su carácter de verdadero Dojo, es el espíritu de los practicantes, que se manifiesta en su manera de vestir, su actitud, y el ambiente de respeto hacía el profesor y las enseñanzas que se imparten.

A primera vista el Aikido, con sus bellos movimientos circulares podría parecer poco efectivo, sobre todo observando desde los modelos de fuerza destructora a que nos tienen acostumbrados los medios de difusión. Sin embargo, contrariamente a esta apariencia “blanda”, el Aikido es en realidad “duro”, vigoroso y dinámico, con técnicas de probada eficacia.

La práctica del Aikido no solo desarrolla la potencia física, sino que además, sus movimientos dúctiles y armoniosos también aumentan la flexibilidad, la resistencia en el esfuerzo, los reflejos, la agilidad, etc.., con lo que se mejora la salud y la belleza del cuerpo. Impregnándose de éstos métodos se adquiere confianza en uno mismo y tranquilidad, al tiempo que se desarrollan la voluntad, la perseverancia y el sentido de organización.

Hoy en día se practican una gran variedad de deportes y éste, el Aikido, es un buen recurso para el desarrollo físico en general. También en éste arte marcial se entrena el cuerpo, pero se utiliza como vehículo para adiestrar la mente. Es preciso dominar el miedo, la cólera, la vacilación, la vanidad, y desarrollar una gran firmeza de ánimo y coraje. Gracias a esto se consigue descubrir el valor de la superación, la importancia de la constancia y la satisfacción de vencerlas dificultades.

En ésta época de extrema deshumanización, el Aikido posee un encanto singular. Especialmente atractivo resulta el hecho de que toda persona sin tener en cuenta su edad, sexo o potencial atlético puede practicarlo. Debido a esto, el ejercicio de éste arte marcial es de gran utilidad. Al desarrollar la voluntad y la capacidad de esfuerzo, los jóvenes pueden resultar muy beneficiados. Al no tener límites de edad con respecto a su práctica, se pretende comenzar ésta en cualquier momento, y resulta adecuada para niños y mayores. Permite adaptar a cada cual, de acuerdo con su aptitud, los mismos principios e integrarlos en un trabajo común.

Disciplina física y moral completa. de una extraordinaria eficacia, el Aikido permite adquirir un perfecto dominio sobre sí mismo, asegurando un desarrollo armonioso del cuerpo.

Curso de Guillermo

Curso de Guillermo.

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Comentario a los cursos
Escrito por Oscar Vicente Pérez
Jueves, 14 de Febrero de 2013 12:37

Gillermo Perez Valladolid Febrero 2013_1Cuando el domingo, a la una y pico de la tarde, durante el caña-nage, me coge y me dice Jacinto que tenía que hacer la crónica no sabía ni por donde empezar… así que empezaré por el principio:

Y el principio es, ni más ni menos, la cara de sueño que tenía cuando Natalia vino a buscarme el sábado, eran las 10 y había que ir a colocar el tatami. Y así empezó el curso. Por la mañana empezamos relajados pero con mucho calor. Nos tocó abrir bien las puertas. El sábado por la tarde… sin comentarios jajaja seguro que a los que fueron no se les olvidará fácilmente. El domingo, con una cara de sueño aún más impresionante, empezamos con un increíble simulacro de Félix, que nos dejó con la boca abierta (al menos a mí) con su técnica y con su aguante, que moverse así después del día anterior no debió de ser fácil.Gillermo Perez Valladolid Febrero 2013_3

En cuanto a las experiencias, pues, simplemente increíble. Nuestros compañeros son impresionantes, cada uno con una visión del aikido diferente. Según he ido viendo durante este año y medio, el aikido es algo que evoluciona, los mismos maestros cambian de opinión acerca de ciertos detalles en las técnicas y eso lo hace todo más emocionante, siempre estás descubriendo cosas y técnicas nuevas.

Gillermo Perez Valladolid Febrero 2013_4Respecto a los compañeros, no hay palabras. Cada uno es diferente y único y lo dan todo para ayudarte a descubrir el misterio del aikido. No les importa perder el tiempo o incluso no poder apenas practicar si es por ayudarte. Ponerte mano a mano con el maestro, Jacinto, quién a pesar de su dieta aún tiene un buen saque con las cañas, es una experiencia diferente. Pero ponerte con los mismos de siempre no deja de ser una gran experiencia, aun con Luis, que aun siendo un jovenzuelo, se escapaba todo el rato de mí…

Bueno…   acabando ya:

Gracias a todos, por la ayuda que me habéis prestado y que espero que me sigáis ayudando.

Y gracias, por supuesto, a Guillermo por este inolvidable curso.

Gillermo Perez Valladolid Febrero 2013_6

Nos vemos sobre el tatami el próximo día.

Curso de Aikido en Lleida. Guillermo Perez y Jacinto Herrador

Me ha tocado en suerte hacer la crónica del curso de Aikido celebrado en la ciudad de Lleida, impartido por Guillermo y Jacinto, evidentemente, cualquiera dice que no.

El curso empezó para mí el sábado pronto, muy pronto, con un madrugón de los serios para salir en coche con destino a esta ciudad, que si bien, había pasado muchas veces por delante de ella, camino de Vilafranca o de Barcelona, no conocía.

Después de varias horas de coche, algún susto en la carretera y un par de cafés para despertar, llegue hasta el polideportivo. Acababan de empezar la clase, por lo que me di prisa en entrar. Un golpe de calor al entrar en la sala me hizo pensar en que sería un fin de semana de esos duros, pero incluso me quedé corto. Como detalle, las colchonetas estaban calientes al tacto.

Una mirada por parte de Jacinto con una sonrisa me dio la bienvenida, luego Guillermo, Salva, los González y algún compañero más me fueron saludando. El curso estaba siendo dirigido por Guillermo, con su trabajo característico, a mí al principio, después de casi cinco horas de coche, me costó un poco entrar en faena, pero a los diez minutos, ya estaba sudando como el que más.

No quiero hablar de técnicas, este curso, para mí, no iba de eso, iba de otras cosas, de sensaciones, de compañerismo y sobre todo, de recuerdos, de muchos recuerdos.

Este es el primer curso que mi Maestro/Amigo Jacinto impartía fuera de Valladolid ya después de 18 años compartiendo muchas cosas buenas y algunas no tanto con él y, evidentemente, yo no podía faltar a esta cita.

La clase de Guillermo se me hizo corta, sin darnos cuenta, paso el testigo a Jacinto y este, después de los saludos de rigor, me buscó con la mirada y me llamó para que saliera a explicar su primera técnica. Yo me levanté como un rayo, un poco nervioso, por qué negarlo, mucho más que el propio Jacinto, él parecía estar tranquilo.

Después de la primera técnica, vino la segunda, la tercera… Y así hasta que llego la hora de terminar la clase. Todo muy bien, salimos todos los chicos de Valladolid y alguno más de fuera de nuestra zona.

Una refrescante ducha y a comer, que hacía falta. Risas, chistes y anécdotas,amenizaron la mesa y la sobremesa, eso sí, corta, ya que mi intención y la de los hermanos González, también madrugadores como yo, era la de ir al hotel a reflexionar un poco sobre la clase, digamos… Resultado, los tres en mi habitación y si no es por el despertador, seguimos dormidos.

La tarde se presentaba dura, las colchonetas estaban más calientes que por la mañana. los maestros se apiadaron un poco de nosotros y realizaron un magnifico trabajo de armas, primero Jacinto con unos kumijos muy didácticos y después Guillermo, continuando con este trabajo y realizando luego aplicaciones de este arma.

Yo disfrute muchísimo esta tarde, primero con el trabajo de mi maestro, luego con el de Guillermo; estuve todo el tiempo con Salva y con un compañero de Lleida (no recuerdo el nombre, lo siento) al que le dimos la tarde al pobre… Estuvo muy divertido.

Unas buenas cañas nos hicieron de compañeras hasta la hora de la cena, más tertulia, más risas y, claro, antes de ir a dormir, teníamos que conocer un poco la ciudad y que mejor manera de verla que buscando aparcamiento para ir a tomar una copa (había que reponer líquidos, que hacía mucho calor) vimos la zona de La Seu Vella y alguna iglesia más… Y su zona de bares. No nos fuimos muy tarde, pero he de reconocer que tenía tanto sueño que no recuerdo como me metí en la cama.

Ya sólo nos quedaba el domingo, todo fue en la misma tónica, trabajo muy serio por parte de los maestros y muy buen ambiente. La clase se me volvió a pasar volando.

Jacinto cerró el curso, se le notaba muy a gusto, y nos dedico una breves palabras, muy emotivas, por cierto. Nuestro compañero y amigo Salva dio por terminado el curso y nos invitó a volver el año próximo, cosa que, si no hay ningún impedimento, tengo pensado hacer.

Ya solo quedaba el simulacro de examen para nuestros compañeros que optarán a grado Dan en el curso que celebraremos en Valladolid en el mes de Noviembre, mucho ánimo a todos.

Y llegó la hora del regreso. Jacinto y su mujer, Dioni, vinieron conmigo en el coche y las horas de viaje dieron para mucho, resumen del curso, anécdotas, recuerdos… Amenizaron el viaje de este gran fin de semana.

No ha sido un curso más, yo he disfrutado mucho, no solo con la práctica, ha habido mucho momentos muy buenos, como los vividos con mis queridos Victor, Angel y Ramón.

Espero que el próximo año podamos volver y puedan acudir los compañeros que no han podido ir, la liaremos seguro.

Félix Ares

Aikikai Valladolid

National Geographic. Aikido

Un gran reportaje sobre el Aikido, espero que lo disfrutéis

Curso de Aikido en Valladolid. Roberto Sánchez 5º Dan. Crónica

En esta ocasión me ha tocado por “dedocracia” comentar este curso, y antes de nada tengo que decir que este es la primera vez que acudo a un curso de los distintos que se han organizado en el poco tiempo que llevo practicando Aikido.

 El curso empezó la mañana del sábado 11 de junio con una numerosa participación de aikidokas venidos de distintas provincias, y yo un poco nervioso por no “meter la pata” en cuanto a la etiqueta y la realización de los ejercicios. Empezamos con una forma de realizar los estiramientos y calentamientos totalmente nueva para mí, y a partir de ese momento fue el inicio de una serie de ejercicios que se repitieron y corrigieron por parte de Roberto sensei hasta que una gran parte de los asistentes pudieron realizarla según sus indicaciones. A mis ojos eran “versiones” de los nikkyo y sankyo que realizamos en nuestro Dojo. Me aclararon con posterioridad que se nos estaba mostrando una manera novedosa de hacer Aikido. Lo cual hizo que empezara a entrever que sutil es este arte marcial.

Algo que se incorporó al curso fue la realización de los ejercicios de armas al aire libre, el sábado con el jo y el domingo con el bokken. La climatología benigna y las instalaciones posibilitaron que se pudieran realizar, y yo particularmente disfruté mucho. El día se saldó sin ningún percance grave, principalmente por mantenerme alejado de Maite cuando estábamos con el jo.

Y como todo en la vida no es trabajo, también se aprovechó para realizar una cena a la que se invitó a todo aquel que quisiera venir y a la que asistió Roberto Sánchez sensei. Lo que permitió “compartir” de otra forma con el resto de aikideshis y aikidokas. Menudo día, y como dijo Ricardo para cerrar la velada: me voy a hacer un ukemi a la cama. Nunca hice uno mejor que este.

El domingo más trabajo de tatami y, como dije anteriormente finalizar en el exterior practicando con el bokken.

En definitiva fue un fin de semana que como todo aquello que realizas por primera vez, marca. Y porque 20 años no son nada si celebras que has conocido a una persona y te apetece decirlo cantando, o como fue mi caso, el reencuentro con un compañero de instituto.

Y porque no puedo más que sentirme agradecido. Gracias a Roberto sensei por sus consejos y sus enseñanzas, a los akidokas que tuvieron la paciencia de corregir mis constantes errores. A Luis y Paco por la cena. Y sobre todo a mi cuñado Aurelio, porque si no se hubiera acercado a Parquesport, no hubiera descubierto el Aikido.

Ángel Duque

http://www.aikikaivalladolid.es

Curso de alto nivel, Pedro Bernardo Mayo 2011

Esta vez me toca a mi hacer la crónica del curso; ya era hora, esta gente son unos acaparadores.

El grupo de Valladolid con los Maestros

Dejando las bromas a un lado, os puedo contar que ha sido un curso inolvidable por lo menos para mí. Han sucedido acontecimientos que no esperaba en un curso de aikido de los que estamos acostumbrados a disfrutar. Comenzaré por el principio.

Todo comenzó con una gran explosión, jajajaja; habíamos quedado que dejábamos las bromas.

El grupo de Valladolid con los Hermanos Sánchez

El curso comenzó el viernes por la tarde. Allí estaban puntuales nuestro maestro Jacinto y nuestros compañeros Félix, Jose y Víctor. Yo estaba de guardia, algún día tengo que trabajar digo yo.

Los responsables de impartir las clases eran los maestros Claude Pellerin y Gilbert Milliat. Según me comentaron nuestros compañeros, se hizo un trabajo de morote dori, que repetimos por la mañana. Los acontecimientos se empezaban a desarrollar, ya que al finalizar de la clase los maestros proponían a los alumnos una serie de preguntas, que estos debían escribir en un papel y comentarlas el sábado por la tarde a las 16.30 en el tatami.

Las preguntas eran las siguientes:

1º- ¿Qué crees tú que es un aikidoka de alto nivel?

2º-¿Qué cres tú que hay que hacer para llegar a ser un aikidoka de alto nivel?

3º-¿Qué grado hay que tener para ser un aikidoka de alto nivel?

¿Qué os parece esto? No nos lo esperábamos en absoluto.

Victor, Angel, Jose Luis, Jacinto y Félix

La clase del sábado por la mañana se desarrollo según lo previsto, trabajo muy técnico y centrándose en las sensaciones. Por la tarde según lo acordado acudimos ya vestidos al tatami, nos sentamos en círculo alrededor de los maestros como si estuviésemos en el campamento y empezó el debate. Aquel que quisiera podía preguntar sus dudas a los maestros, vaya lujo. La verdad que fue un rato increíble, por la cercanía, la calidad humana y el buen rollo en general.

Después del debate empezamos a practicar. La verdad es que éramos muchos par el espacio tan reducido que teníamos para practicar, pero siempre hay que ver el lado positivo, había técnicas que nos juntábamos cuatro o cinco practicantes de los cuales te puedo nombrar por ejemplo Roberto Sánchez, Bautista, Guillermo Pérez y luego se sumaba, si tenías suerte, Claude o Gilbert; vaya gozada, no podías asimilar tantas sensaciones que te trasmitían tan grandes maestros.

Después de una buena sudada y la correspondiente ducha nos reunimos entorno a una mesa para compartir la cena. Sólo puedo deciros que Tomás Sánchez dijo unas palabras y se salió, que bueno se salió tanto que al final como siempre se fue por los cerros de Úbeda. La velada continuo muy amena entre cerveza y cerveza, discutiendo si son mejor las camisetas a rayas o las camisas con estampados jajajaja.

El domingo continuamos como siempre unos con mejor cara que otros; ya sabéis que a algunos la noche les confunde.

Al terminar el curso, comimos rápidamente, nos despedimos de los compañeros y pa casa, esperando el próximo encuentro.

Un saludo a toda la familia de aikido

Angel Gonzalez

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El instructor, el educador, la guía (Noboyushi Tamura Octubre-Diciembre de 1979 (artículo impreso por Aikido Europe)

La comisión técnica de la Federación Europea de Aikido tenido lugar recientemente.
A la vez que un un grupo de normas han sido emitidas y los títulos de Shihan, Shidoin o Fukushidoin son distribuidos,
Pierre Chassang piensa que sería una buena idea para mi el definir qúe es un instructor.
A pesar de haber enseñado durante años, esta propuesta me causa gran sorpresa.
De hecho, no me han preguntado nunca que es un instructor.
Perdonadme. ¿Qué es un instructor, qué tipo de hombre es y qué debe hacer?
La pregunta surgió inevitablemente con el primer hombre y desaparecerá con el último.
Es la pregunta planteada a uno mismo a la que por sí mismo se responde y siempre,
eternamente, sin repuesta.
Moisés es ciertamente el primer líder de hombre que conocemos.
¿Cómo guió a su gente de Israel a través del desierto?
¿Cuáles pudieron ser sus pensamientos en ese instante?
¿Cómo llegó a tomar su decisión? ¿Qué sucedió en su mente?
Indudablemente existen dos tipos de guías de hombre o instructores.
Aquellos que conocen el viaje que lideran, a donde quieren ir,
por que ellos ya conocen el camino, y aquellos que conocen la meta
que debe ser alcanzada pero no el sendero que lleva a ella.
El primero como ejemplo puede ser el guía de montaña:
el conoce la ruta a seguir, cada dificultad, cada paso peligroso.
Sin duda llevará al cliente al sitio convenido.
Como Moisés, el segundo tipo obedece a una relación divina.
Recibe la orden de ir y marchar en dirección al objetivo señalado ignorante del sendero,
como un grupo de exploradores aventurándose en lo desconocido,
excepto que por otra parte, sean un grupo animado por un común deseo,
lo que hará que las cosas sean más fáciles.
Por otro lado, Moisés, en lo que a él concierne, está solo.
El menor error o falta compromete la vida de todos.
La más completa planificación, estudiar, estudiar y estudiar de nuevo.
Revitalizando.
Todos tienen sus límites. Más allá está el agujero negro.
La oscuridad. Salud, accidentes y enfermedades son impredecibles.
El instructor de Aikido es un guía del tipo de Moisés, al menos en mi opinión.
Indudablemente el Maestro Ueshiba estuvo en la cima Aikido,
pero de entre nosotros quien pudiera ver la cima de la montaña
desde el valle tendría una pequeña imagen de ella.
Yo mismo, creo que voy andando detrás de O´Sensei, pero sólo un breve descanso para respirar,
por ejemplo y O´Sensei ya se ha movido muy lejos.
Por eso yo conozco el camino.
Yo veo el sendero pero las cosas permanecen para ser realizadas
y por ello yo no las conozco.
Es un poco como la Isla del Tesoro en los viejos mapas.
Pero en los mapas actuales la isla no es mostrada lo que podría significar que no existe.
Sin embargo tú sabes que sí existe y que contiene un tesoro.
Fortificado con tu conocimiento te pones en camino.
En este caso la responsabilidad del capitán es enorme.
El mar, los elementos, el clima son también obstáculos que deben ser sorteados.
A pesar de toda la experiencia que debes tener, las dificultades desconocidas se presentarán.
Aún así debemos ir hacia delante aunque aparezca la necesidad de un juicio exacto,
tomando un decisión, para la unión de todos hacia una misma dirección.
Sólo bajo esta condición el propósito será quizá alcanzado.
Hemos tratado de poner juntas todas las fuerzas humanas,
la parte que resta es aquella de la intervención divina,
lo que quiere decir que de la salida ya tomada solo resta ir hacia adelante.
El capitán debe ser un hombre que tiene el coraje de su convicción,
debe ser experimentado, intuitivo, manteniendo la unidad de la tripulación
y haciendo que sean uno sólo, como un padre y su hijo, por ejemplo.
El capitán piensa, debe pensar, como la tripulación y
la tripulación trabajar en el mismo camino que el capitán,
no puede ser de otra manera.
El capitán conocerá como dar las órdenes apropiadas, la tripulación comprenderá a su capitán.
El capitán y su tripulación prepararán solamente la armonía del grupo y
el grupo podrá de esta manera obtener su objetivo.
Pero todo esto es el trabajo del capitán.
Esto me recuerda al gran maestro de la ceremonia del Té Rukyu el cual acostumbra a decir:
“la ceremonia del té es en verano como un aliento fresco,
en invierno una agradable sensación cálida,
el carbón está allí sólo para calentar perfectamente el agua,
el té sólo para el placer de beber.”
Te daré el secreto para la ceremonia del té,
si crees que es fácil de realizar,
te aconsejo que lo pruebes.
Las cosas ordinarias, banales, aparentemente fáciles,
naturales de crear, son difíciles.
Para hacer feliz a un invitado cuando está sediento,
dale un té suave en gran cantidad y no muy templado,
si no está sediento dale uno fuerte, en poca cantidad y muy caliente.
De esta manera actúas sólo para el placer de tu invitado.
Debemos seguir sus deseos y sentirlos.
El estado de ánimo es el secreto de la ceremonia del té,
es el corazón del instructor de aikido.
El instructor de aikido conoce a todos los participantes
y sus particulares motivos para aprender.
Si su técnica es buena se dedicará a mejorarla,
si es mala deberá continuar hasta rectificarla.
Su acciones seguirán las declaraciones del maestro del té:
como una agradable sensación de frescor en verano;
como un suave sentimiento de calor en invierno.

Curso de Aikido. Yamada Sensei y Milliart Sensei. Madrid, Abril 2011

He tenido la posibilidad y la gran suerte de poder asistir al Curso impartido por Yamada sensei y Milliat sensei, al igual que pude asistir al que sería a la postre el último curso impartido por Tamura sensei.

En este curso, amén del recuerdo que nos producía el desarrollo del mismo a la figura del que ha sido nuestra guía en el Aikido de la Asociación, hemos podido practicar con muchísima intensidad, con ganas de seguir en el camino marcado por nuestros maestros, con ilusión renovada y deseos firmes de seguir progresando en la disciplina.

El curso ha constando de cinco sesiones repartidas entre los dos senseis. Pude asistir a las del Sábado y Domingo. En el tatami unos 150 alumnos trabajando las líneas de nos marcaban los senseis. Sin solución de continuidad, Yamada sensei empieza con técnicas (tienes que venir estirado de casa) y acaba con técnicas, con lo que el rigor físico es mucho más necesario y hay que aplicarse con ganas. Milliat sensei, fiel a su trabajo sencillo y metódico, se muestra más pedagógico, más cercano a la línea de Tamura sensei, en algunos aspectos parece una continuación de él mismo, lógicamente con su propia personalidad.

En otro orden de cosas las sensaciones que se respiran en este tipo de cursos son muy intensas. De sobra es conocido mi inclinación a que la gente asista a cursos para dar un salto cualitativo en su progresión de la práctica. Estamos en contacto con practicantes venidos de toda España, Europa y Estados Unidos; vemos formas de trabajar, compartes experiencias y buenas sensaciones.

En esta ocasión tuve la gran suerte de estar con mi amigo Víctor, dentro y fuera del tatami, compartiendo experiencias, una buena comida y mejor cena, con sus respectivos ” biberones” (ron con coca-cola).

Al final del curso nos dieron la noticia de los nuevos Danes otorgados por Yamada sensei; por este orden 5º DAN DAVID SANCHEZ, 6º DAN RICARDO LEDESMA Y JOSE MARIA MARTINEZ ZUFIA y por último 7º DAN Y SIHAN TOMAS SANCHEZ. En mi opinión, todos ellos muy merecidos.

En fin, mantenemos el espíritu vivo para aprender, progresar y transmitir aquello que nos apasiona: el propósito del entrenamiento es ” fortalecer el cuerpo, tensar lo flojo y pulir el espíritu”.

 Un saludo aiki

Jacinto Herrador.

http://www.aikikaivalladolid.es